La vicepresidenta participó junto a la primera dama, Raquel Arbaje, en la celebración de la patrona espiritual del pueblo dominicano.

Higüey, RD.– La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, participó este miércoles en la eucaristía conmemorativa del Día de Nuestra Señora de la Altagracia, celebrada en la Basílica Catedral de Higüey, junto a cientos de feligreses que acudieron a rendir tributo a la madre y protectora espiritual del pueblo dominicano.

La vicepresidenta asistió a la ceremonia acompañada de la primera dama, Raquel Arbaje, y a su llegada, a las 9:30 de la mañana, recibió los honores militares correspondientes.

La eucaristía fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, quien durante la homilía recordó la carta pastoral del 21 de enero de 2021, en la que se describe a la República Dominicana como un país bendecido por Dios.

En ese contexto, Raquel Peña expresó su sentir como mujer de fe y como dominicana, destacando la dimensión espiritual que une al pueblo en esta fecha tan significativa.

“Nosotros somos un pueblo de fe y hoy venimos a rendirle tributo a nuestra Virgen de La Altagracia. Mi deseo es que la Virgen le dé salud y paz a todas las familias”, manifestó la vicemandataria.

Durante su mensaje, monseñor Castro Marte resaltó la importancia del servicio como expresión del verdadero liderazgo y como vía para procurar el bien común.

“El mayor liderazgo que demanda nuestra sociedad es el del servicio que procura el bien común. La frase del libro de los Hechos de los Apóstoles, ‘hay más felicidad en dar que en recibir’, cobra todo su sentido”, afirmó.

Asimismo, valoró los esfuerzos del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial y del Ministerio Público orientados a mejorar las condiciones del sistema penitenciario dominicano, y exhortó a continuar fortaleciendo la articulación institucional en favor del país.

Castro Marte también resaltó las capacidades de los dominicanos y dominicanas para tomar el liderazgo en distintos escenarios. “Hay hombres que pueden ser el presidente del país, pero también hay mujeres que pueden lograr ser primera mandataria del país; muchas mujeres preparadas para asumir el poder del Estado, como hay muchos hombres preparados por eso le animo”, subrayó.

Al término de la misa, la vicepresidenta y la primera dama se dirigieron al altar donde se encuentra la imagen de la Virgen de La Altagracia y posteriormente pasaron a la sacristía.

A la eucaristía asistieron también autoridades civiles, militares y representantes de distintos sectores de la vida nacional, en una jornada marcada por la fe, la reflexión y el sentido de unidad del pueblo dominicano.