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septiembre 16, 2017

“Ser diabético no es impedimento para alcanzar tus sueños”

A pesar de ser diabético, Josu Feijoo, cosmonauta por el centro Gagarin ruso y astronauta por la NASA, ha sobresalido en todo

SANTO DOMINGO, 16 de septiembre de 2017.- Josu Feijoo, un ingeniero eléctrico con especialidad en robótica espacial, siempre soñó en convertirse en astronauta. Tenía 24 años de edad cuando decidió escalar una de las montañas más altas del mundo: el Everest.

Pero durante una analítica rutinaria fue diagnosticado con diabetes, y sus niveles de glucosa eran tan altos que corría el riesgo de perder la visión o entrar en coma en cualquier momento, razón por la cual los médicos le sugirieron desistir de la idea, y la de viajar al espacio, que siempre fue su sueño.

Luego de aquella noticia, la depresión embargó a Josu, quien no podía creer que siendo tan joven, lleno de energía y metas por alcanzar, era combatido por una enfermedad crónica como la diabetes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que esta dolencia afecta a 108 millones de personas en todo el mundo y produce más de 1.6 millones de muertes cada año.

El espíritu aventurero de Josu lo levantó y puso en él el deseo de cambiar la manera en que la gente ve la peligrosa enfermedad, rompiendo así con el prejuicio de que tener diabetes es impedimento para hacer lo mismo que las personas sanas. Pese a su condición de salud decidió escalar, recorrer los lugares más inhóspitos y entrenarse en la NASA, donde con un aparato medidor de glucosa puso a prueba la enfermedad.

A su paso por el programa espacial en NASTAR, Estados Unidos, y el centro Yuri Gagarin de Rusia, se sometió a una serie de pruebas físicas, psicológicas y de resistencia que suponen un gran sacrificio humano. Sufrió discriminación por ser diabético, a pesar de que reunía todas las condiciones y también pasó todas las pruebas. Finalmente, aprendió a vivir con la diabetes, no para esa enfermedad.

“Subí al Everest y jamás pensé en ser el primero en lograrlo. Eso me llenó de mucha satisfacción. La vida me ha puesto de zancadillas con una enfermedad crónica, pero he hecho esto porque quiero saber cómo funciona mi cuerpo. No me rendí y he aportado mi granito de arena para que otros diabéticos logren sus sueños”, explica.

Hoy, a sus 49 años, después de realizarse 30 mil controles de sangre e inyectarse insulina cuatro veces al día, Josu se convirtió en el primer astronauta diabético en la historia y el primero con su condición en escalar la cima de las siete montañas más altas de cada continente, incluida el Everest. Ha recorrido los polos Norte y Sur caminando, ha volado en un avión de caza, ha descubierto lugares inhóspitos y ahora se prepara para viajar al espacio, entre otras hazañas, con el único propósito de mejorar la calidad de vida de todos los diabéticos del mundo.

El ingeniero de origen español está colaborando con un proyecto médico que consiste en desarrollar un medidor móvil de glucosa, con el cual los médicos y familiares de los pacientes podrán monitorearlos desde una computadora o celular. Además, participa en las pruebas científicas de un nuevo fármaco que podría eliminar la enfermedad.

“Yo me siento una persona normal y creo que he tenido mucha suerte, he sido un afortunado de poder contar con la ayuda de grandes profesionales y de empresas que han confiado en mi proyecto”, explica el astronauta, tras indicar que existen tecnologías para combatir la diabetes y vivir la vida al máximo, solo hay que apropiarse de ellas y seguir las sugerencias de los expertos.

En 1989 tenía un medidor de glucosa que parecía un ladrillo. Estaba obligado a estar en casa, pero en la actualidad lleva un microchip en su brazo que lee los niveles en tiempo real y le permite controlar la enfermedad. Este y otros avances tecnológicos están disponibles para combatir su condición.

Josu contó su experiencia ante cientos de asistentes al primer congreso médico-sanitario “E-Health Santo Domingo 2017”, un espacio para dar a conocer los avances, dispositivos, aplicaciones y procesos innovadores, cuyo uso podría mejorar la calidad de vida de la población y los servicios que ofrecen los centros de salud. La actividad fue organizada por la Vicepresidencia y SPKRS.net, con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)