Historias de Progreso

Gerald Sánchez y Joanny Díaz

Su madre lo lleva todos los días a los #EspaciosdeEsperanza en #Baní, porque dice que ese espacio ha sido una verdadera esperanza, no solo para su hijo, sino para toda su familia. Antes de empezar el programa, no respetaba a los mayores y era bien desafiante.

Ahora, su hijo todos los días le lleva un dibujo a cada miembro de su familia y la última vez que fue, sorprendió a su madre diciéndole: “no puedo ser mal criado”.

“El futuro se construye con las acciones de hoy”

Kery Presinal

Ella pensaba que si tocaba una computadora la podía dañar. Su madre, Dania Presinal, sufría al ver a su hija retrasada en la escuela por no saber usar ningún programa de Office.

Ambas tomaron una decisión muy importante en sus vidas: inscribirse en un taller de alfabetización digital que imparten en el #CTC de #Sombrero #Bani. Cuando aprendieron a utilizar la computadora superaron un gran obstáculo para su progreso.

“Antes la computadora me comía, ahora yo me como la computadora”

Modesta Soto

La vida de Modesta Soto cambió. A la edad de 50 años supo de los cursos radiales que imparten en los Centros Tecnológicos Comunitarios #CTC, y se inscribió. Dice que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, y tuvo razón.
Hoy es una de las principales voces de Radio #CTC, junto con su maestra doña Carmen.

“La edad es sólo un número, el espíritu no tiene edad”

Liobelín Placencio y Sebastían Placencio

“El día que no pueden traernos lloramos”. Estos hermanitos disfrutan pasar tiempo en la Biblioteca del #CTC, donde Liobelín y Sebastían han aprendido a leer y escribir.

Liobelín cuando sea grande quiere ser maestra y enseñar a otros lo que aprendió y Sebastián, casi sin dejar hablar a su hermana de la emoción por contar sus sueños y anhelos, nos dice que su sueño es ser profesor de “suma y resta”.

“La promesa de un sueño empieza con fe y termina con esfuerzo”

Elizabeth Mariñez

Esta joven de 33 años de edad vive con la esperanza de poder conseguir un trabajo. A pesar de que sus piernas están atrofiadas, Elizabeth no vio su condición física como un obstáculo y hoy es licenciada en Ingeniería Industrial.

Ahora cursa su segunda carrera en Educación, gracias a la vocación que siente de enseñar a otros, inspiración que obtuvo dentro de una cabina de radio en el Centro Tecnológico Comunitario #CTC, de #SanCristóbal.

“No existen los obstáculos cuando crees y quieres”

Yisenny Beltré Beltré

Desde que empezó a participar del programa Progresando con Solidaridad a través de un curso de peluquería, su vida no es la misma. El rostro de esta joven empredendora evidencia el sentimiento de triunfo y orgullo personal.

Cuenta que antes no sabía hacer nada y solo cocinaba para su familia, o se dedicaba a la casa, pero ahora se siente toda una empresaria, y gracias a los ingresos que ha adquirido a través de su salón, hoy su familia tiene una casa propia.

“Siento que soy una mujer diferente”

Santa Reyes

Su esposo, Milito Galván fue diagnosticado con una enfermedad degenerativa que lo obligó dejar su trabajo para someterse a un tratamiento en Santo Domingo.
Un enlace visitó la casa de esta familia para informar sobre un curso de masajes. Santa lo tomó sin pensarlo dos veces. Hoy esta familia ha podido mejorar su calidad vida.

“La falta de recursos no nos impide luchar”

José Antonio Parra Vargas

Por esa razón es que José Antonio desde el año 2002 se dedica a ser enlace del Programa Progresando con Solidaridad.
Dice que su vida no es la misma desde el día que un enlace se sentó en la sala de su casa para explicarle los siete componentes del programa, por eso tomó la decisión de pertenecer a esa iniciativa que cambia vidas.

“Quiero que mi comunidad se desarrolle”

Alma Iris Figuereo

Dedicarse a la bisutería fue lo que le dió un giro a su vida y a la de toda su familia. Hoy Alma Iris tiene un puesto de venta de accesorios en el frente de su casa, donde todas las mañanas se dedica a venderlas.

Cuenta que gracias a ese taller su mente “se abrió”. Al ver lo mucho que ha progresado, se motivó a terminar el bachiller. Ya hoy está en cuarto de bachillerato y espera poder ingresar a la universidad.

 

“Si hoy me caigo, mañana me vuelvo a levantar”

Mario Familia

Don Mario nos contó, cuando visitamos su casa en el Seybo, que gracias al programa PROSOLI de la Vicepresidencia, ha podido cumplir su principal meta en la vida: ver a sus hijos capacitados para el progreso.

Hoy sus cinco hijos, han hecho al menos un curso de capacitación en el CCPP . “La más pequeña concluyó recientemente el curso de inglés”, nos dijo con orgullo.

“Hay personas que tienen hijos y no saben que ahí es que está su tesoro"

Julio César de la Cruz

Dice que hay muchas personas que tienen menos que él y emprenden negocios, proyectos y no detienen sus planes, una pierna no es nada …

Don Julio les inculca dia a dia a sus hijos el valor del trabajo y de la perseverancia, sus hijos admirados y orgullosos de su padre hoy le ayudan en su negocio y ven en él un ejemplo de superación.

“A mi me falta una pierna, pero me sobra la fuerza,... dígame que no puedo hacer”...

Maria Caridad Reynoso

María Caridad Reynoso es el nombre de una mujer luchadora, que nunca acepta un “no” como respuesta, para quien las limitaciones para poder llegar al CCPP de San Francisco de Macorís, no fueron un obstáculo.

Porque su deseo de aprender fue más fuerte que su dificultad….Maria Caridad se dió cuenta de que la capacitación era su oportunidad para mejorar su calidad de vida y se comprometió en alma , cuerpo y mente.

“Cada mujer tiene un don oculto, pero no todas lo saben”

Eugenia Polanco

Entre tablones de madera, debajo de un techo de Zinc, esta joven de 33 años, elabora y decora velones aromáticos para vender.

Dice que antes de conocer los cursos que se imparten en los centros de capacitación de la Vicepresidencia (CCPP), se sentía estancada. Sin embargo, esta madre soltera superó sus limitaciones y ataduras, emprendiendo un viaje sin regreso hacia el progreso.

“Mis velones son el símbolo de mi independencia y de mi progreso”

Delfina Contreras

Delfina Contreras, con su nuevo trabajo provee un mejor sustento para sus tres hijos, y tiene en sus manos una promesa de progreso, una mejor calidad de vida…Hoy Delfina se dedica tiempo completo a confeccionar y vender cortinas, adornos para la casa, cubre camas, etc.
Cuando no está detrás de una máquina, es porque está frente a cientos de participantes del programa Progresando con Solidaridad, trabajando como enlace. Porque ella entiende que debe devolver todo ese apoyo y ese amor que recibió.

“Cuando se quiere se puede”

Héctor Tejada

Su extrema pobreza lo obligó a vivir dentro de una cueva en Juanito. Pudo salir de ahí con las ayudas sociales de la Vicepresidencia a través de la tarjeta de Solidaridad.

Toro Lindo se decidió a triunfar, y se inscribió en el Centro de Capacitación de #ProSoli de Bayaguana para tomar varios cursos de repostería. Con esos conocimientos se animó a iniciar un pequeño negocio de producción y venta de dulces.

“La Dignidad empieza por el respeto a uno mismo”

Paulina Moreta

“La fuerza de creer que podía, me ha permitido ir superando obstáculos y así he ido encontrando puertas que abrir.

He sido papá y mamá para mis 6 hijos y he podido levantarlos con limitaciones pero con dignidad. Ahora veo otro horizonte para mi nieto de 4 años, Yeire.

“Soy una emprendedora, puedo vender hasta los pensamientos, lo descubrí gracias a mi enlace del programa #PROSOLI, que me enseñó a creer en mí”

Miriam Bello

Miriam no tenía un plan, y no había pensado en una ruta de progreso, hasta que un enlace del programa Progresando Con Solidaridad la visitó y la motivó a tomar el curso de costura que imparte el programa a través de sus Centros de Capacitación.

Al capacitarse descubrió su pasión por el hilo y la aguja. Hoy orgullosa nos cuenta que desde que inició su negocio ha conseguido tantos clientes que no le da tiempo ni para el café.

“Puntada a puntada he construido mi sueño”

Aida César Mejía

Yo le agradezco a #PROSOLI ese respaldo que me permitió empoderarme para brindar a mis hijos y a mí, una vida de armonía y paz.

No guardo rencor, ni tristeza en mi corazón, pero he aprendido que el valor del respeto por uno mismo, trae consigo una promesa de progreso. Y esa promesa se ha cumplido en mi vida.

“Cuando te sientes apoyada, empiezas a ver luz donde hay sombras”

Yereni Berenice Álvarez

Yereni hizo el curso de costurería como oyente en uno de los CCPP debido a que las vacantes se habían completado. Sin embargo, al escuchar lo que se impartía en este espacio supo que su vocación era coser y decorar las casas.

Con el tiempo y mucho esfuerzo Yereni pudo comprar su propia máquina de coser sin deberle a nadie.

“Antes yo salía a buscar a los clientes, ahora los clientes vienen a buscarme”

Genara Puello

Para Genara, tiempo atrás, su mejor amiga era la escoba y no salía de su casa por ningún motivo, puesto que su esposo no la dejaba hacer nada que no sea el darle de comer a él y a sus hijos.

Sin embargo, un día su enlace le habló de un taller de repostería que implementarían en el #CCPP de San Rafael de Yuma y ella “se le zapateó” a su esposo diciéndole: “haré ese curso y si no te gusta amárrame”.

“El progreso es mi mejor aliado”

María del Carmen Rosario

Con solo 30 años de edad, María del Carmen tiene seis proyectos de vida que son sus hijos, a quienes ha tenido que educar y mantener sola.

Hoy en día, ella es enlace de nuestro programa y menciona que gracias a que forma parte de esta “familia” (como ella dice), ha podido asumir una actitud positiva ante la vida.

“Mi sueño es poder darle a mis hijos la vida que yo nunca tuve”

Cecilia Mota

La crisis económica que se vive hoy en día no hizo una excepción con ella. Ella nos cuenta mientras secaba las lágrimas de su rostro, que lo que vendía no le daba a veces ni para comprar las tres comidas del día.

Su enlace la motivó a que se inscriba en uno de los talleres de emprendedurismo que imparte la #VP y gracias a eso pudo aprender a administrar las ganancias de su negocio de paletería.

“Me siento como una empresaria de verdad. Ahora nadie me engaña”

Fiorkis María Volquez

Las piernas de Fiorkis no se desarrollaron bien, razón por la cual, esta joven durante muchos años creyera que su vida no servía para nada y que las personas con su misma condición eran un peso para la sociedad.

La forma en la que esta joven cambió su forma de ver la vida fue cuando su enlace la visitó y la convenció en hacer un curso de peluquería.

“Cuando ayudo a una persona a ser más linda, siento que hago de su vida más positiva”

Garina Luisiana Sena

Garina afirma que lo que más le apasiona es embellecer a las personas.

Gracias a un taller de peluquería que recibió en uno de los CCPP, pudo aprender todo lo que necesitaba, con el fin de instalar su propio negocio de estética en la sala de su casa.

“Mi sueño es convertir mi salón de belleza en una gran empresa”

Jesús Mesa

Sus manos arrugadas y maltratadas han dejado la tierra para sostener una tiza. Comenta que su gran logro fue tomar la decisión de aprender a leer y a escribir para continuar sus estudios hasta ingresar a la Universidad y, de esa manera, ser profesional en Pedagogía. Su pasión es enseñar a otros lo que él aprendió.

“Pasar de carbonero a maestro ha sido el salto más grande que he dado en mí vida pero también ha sido… mi mayor sacrificio”.

Lesucita Marmolejos

Lesucita reconoce que la vida le ha dado varios golpes. Uno de ellos fue cuando su esposo, el único sustento económico para su familia, se quedó sin trabajo y tuvo que volver a casa.

Ella reconoce que lo último que se pierde es la ESPERANZA, por eso tomó la decisión de capacitarse en el taller de Emprendimiento que ofrece el programa Progresando con Solidaridad, del cual ella y su familia se benefician gracias a su madre.

“Todo lo que tengo ha sido el resultado de mucho esfuerzo”

Geraint Arias

Geraint, de 25 años es madre soltera, al integrarse a Progresando con Solidaridad, aprendió el oficio de herrería, siendo la única mujer del grupo. Hoy es un motivo de orgullo para todos en Villa Mella.

“Soy capaz de encender el progreso con mis propias manos”

Carlas Inés Torres

Después de capacitarse en Progresando con Solidaridad, su positivismo y su habilidad para los negocios la llevaron a poner su propio colmado en la galería de su casa, en el Municipio de Guerra en Santo Domingo. Sus hijos están orgullosos de su joven y luchadora madre.

“El amor y la alegría son el motor de mi vida”

Julia Agleró Santana

Julia cayó en una depresión cuando la abandono su marido, descuidando por completo a sus hijos, Un enlace de Progresando con Solidaridad la orientó y la motivó a participar en las Escuelas de Familias, desde ese momento su vida y las vidas de sus hijos cambiaron por completo.

“Aprendí que la mayor virtud de una mujer es ser una buena madre”

Sr. Ramírez

La familia Ramírez consume lo que cosecha en el pequeño patio de su vivienda. Al entrar a los programas de Prosoli, el Sr. Ramírez se capacitó en Agricultura y hoy en día vende en su comunidad en San Cristóbal, frutos y víveres cosechados en su huerto y como orgullosamente comenta “todos comemos de aquí”.

“Con mis manos, tierra y semilla, alimento a mi familia”

Mercedes Coronado

Mercedes se capacitó a través de los centros Progresando en pintura en frío, destacándose por su excelente trabajo. Hoy tiene su tienda propia para el sustento de su familia. Si deseas decorar tu casa u oficina con una hermosa obra de arte, llega a Los Pomos en La Vega y procura a Mercedes.

“Mi arte es mi vida”

Santa Lupe del Carmen

Así sucedió con Santa Lupe del Carmen, quien cambió su vida de carencias y tormentos mediante la capacitación en un centro Progresando, donde aprendió costura, y con la ayuda de toda su familia montó su taller donde todos tienen un rol asignado. Si estás por San Pedro de Macorís, vé a Consuelo y visita el taller de Lupe.

“El éxito solo se le presenta a aquellos que no se rinden y trabajan unidos”

Yudilsa Moronta

Yudilsa se capacitó en cocina en el centro Progresando y poco a poco, con dedicación y constancia levantó su negocio. Inició vendiendo Pollo Frito, hoy en día agregó arroz, espaguetis, yuca, tostones y deliciosos pastelones a su menú. Todos en La Canela de Santiago disfrutan la deliciosa cocina de esta “reina del sazón”.

“Doy lo mejor de mí en todo lo que cocino y ese amor le da la magia a mi sazón”

Alandra de la Cruz

Alandra Margarita es una joven de 21 años que se capacitó en emprendimiento, mercadeo e informática en el CCPP de Villa Mella, como parte de la estrategia #CapacitandoParaElProgreso de @Vicerdo. El aprendizaje adquirido le permitió obtener un empleo digno, lo que, según sus propias palabras, “cambió radicalmente su vida”.

“Luego que tengo estos conocimientos, que tengo otro trabajo, digo: ¡todo se puede!”

Paola Alexandra Encarnación

Paola forma parte de los #JovenesLíderes de la Vicepresidencia desde los 17 años. Por ser miembro de una familia de Progresando con Solidaridad, ha asumido voluntariamente la tarea de ayudar a otros jóvenes a encontrar su propio camino y ayudar a los demás. “Ser un joven líder me permite ayudar a los demás y ser útil para la sociedad”.

“Mi madre me transmitió el valor del servicio. Ahora se lo enseño a los demás jóvenes”

Paulina Manzanillo

Como facilitadora de uno de los 94 Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) que la Vicepresidencia ha instalado en todo el país, Paulina ayuda a jóvenes en comunidades vulnerables o apartadas, para que a través del acceso a las #TIC, puedan emprender proyectos, recibir conocimientos, conectar con otros jóvenes con sus mismos intereses y, más que nada, aportar al desarrollo de su comunidad.

“Antes podía tocar una vida, ahora puedo tocar la de miles de jóvenes”

Pameli Anyeli Mercedes

Pameli acompaña a su madre Paulina en todas las reuniones de orientación a los jóvenes líderes. La comunidad la reconoce como una niña ejemplo, debido a que ha tenido la oportunidad de recibir las orientaciones en valores con solo ocho años de edad. Muchos la ven como una esperanza de progreso para la comunidad.

“Cuando sea grande quiero ayudar a muchos jóvenes, así como lo hace mi mamá”

Glenny Geraldo

Esta madre soltera de 4 hijos conoció #CapacitandoParaElProgreso cuando asistió a una de las Escuelas de Familia que realizan cada mes los beneficiarios de Progresando con Solidaridad. Glenny se entusiasmó y se inscribió en los cursos del CCPP de Azua, donde aprendió a confeccionar colchas y cortinas. Hoy por hoy, afirma que con cada puntada, “mantiene a su familia con trabajo tesonero, dignidad y empeño”.

“Capacitarte y dominar un oficio te redimensiona, te transforma por completo la vida”
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“Todo lo que tengo ha sido el resultado de mucho esfuerzo”
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“Soy capaz de encender el progreso con mis propias manos”
Carlas Inés Torres
“El amor y la alegría son el motor de mi vida”
Julia Agleró Santana
“Aprendí que la mayor virtud de una mujer es ser una buena madre”
Sr. Ramírez
“Con mis manos, tierra y semilla, alimento a mi familia”
Mercedes Coronado
“Mi arte es mi vida”
Santa Lupe del Carmen
“El éxito solo se le presenta a aquellos que no se rinden y trabajan unidos”
Yudilsa Moronta
“Doy lo mejor de mí en todo lo que cocino y ese amor le da la magia a mi sazón”
Alandra de la Cruz
“Luego que tengo estos conocimientos, que tengo otro trabajo, digo: ¡todo se puede!”
Paola Alexandra Encarnación
“Mi madre me transmitió el valor del servicio. Ahora se lo enseño a los demás jóvenes”
Paulina Manzanillo
“Antes podía tocar una vida, ahora puedo tocar la de miles de jóvenes”
Pameli Anyeli Mercedes
“Cuando sea grande quiero ayudar a muchos jóvenes, así como lo hace mi mamá”
Glenny Geraldo
“Capacitarte y dominar un oficio te redimensiona, te transforma por completo la vida”